5 enseñanzas no tan básicas sobre contenido

blog-header

5 enseñanzas no tan básicas sobre contenido

36
shares
Share on Facebook
Share on Twitter
Share on Google+
Share on LinkedIn
+
What's This?

Hace unos tres años Facebook estaba lleno de cualquier cantidad de artículos sobre ludificación. Hace como año y medio el storytelling era la palabra de moda y sus gurús pululaban en redes sociales. Ahora el marketing de contenidos es el nuevo término que vino, una vez más, a anunciar el fin de los tiempos para todos los departamentos de mercadeo.

La propensión de cambiar tendencias es típica en la industria del mercadeo digital. Te aseguro que pronto vamos a pagar consultorías a expertos en inteligencia artificial, ingeniería cultural o marketing robótico (todos temas reales.). Lo bueno de esto es que cada vez abrimos más los horizontes, lo malo es que podemos perder de vista lo que realmente es importante.

Entonces, ¿pasamos del tema? Jamás, las redes sociales, los blogs, los buscadores y las demás plataformas cambiaron la realidad mediática y llegaron para quedarse. ¡No entrés en pánico! El mercadeo de contenido sigue siendo mercadeo, o sea, ya sos experto en la mitad del tema. Mirá algunos aprendizajes sobre la otra parte, el contenido:

  1. Publicar es el primer paso.

Fijo ya tenés una página en Facebook, puede que hasta una cuenta en Instagram donde subís tus fotos lindísimas de eventos y patrocinios. Ahí va creciendo en fans y tiene una interacción saludable, lo cual es un excelente inicio. No te quedés ahí, el consumo de contenido ha evolucionado a nuevas formas como videos en vivo, podcasts, infográficos y animaciones. Aprovechá todas las posibilidades que existen, siempre y cuando se ajusten a tu estrategia.

 

2. La (mala) jerarquía empresarial es el peor enemigo del contenido.

Lamento romperte el corazón, pero la gente ordinaria no está tan interesada en todo lo que sucede en tu empresa. Muchas veces, especialmente en organizaciones grandes, existe el impulso de publicar todo lo posible constantemente. Este impulso suele venir de gerentes que están arriba en la estructura de la compañía. A ellos hay que demostrarles que la calidad es mejor que la cantidad. Además, tenés que hallar el punto medio entre los intereses de la gente y los de la firma.

 

3. Que la plataforma trabaje para tu empresa, no al revés.

Si tu objetivo es ganarle en likes a tus competidores, mejor agarrá tu presupuesto, lo metés en un sobre y se lo mandás a Mark Zuckerberg. La verdadera competencia está en las ventas, las cuales llegan con una comunicación más efectiva y eficiente. Recordá que la estrategia de contenidos es una herramienta de mercadeo más a tu disposición y que debería trabajar de la mano con tácticas en otros medios.

 

4. Hagás lo que hagás, no dejés el proyecto a medias.

No hay nada que dé más desconfianza que toparse con una plataforma “muerta” de una marca. Si la empresa no ha publicado nada en cierto tiempo, la gente supone que quebró, demolieron el edificio y echaron sal en sus tierras. Asegurate de que la creación y publicación de contenido sean un esfuerzo consciente de la compañía, no algo que se da por iniciativa de un individuo.

 

5 . Asesorate con profesionales de verdad.

Si te prometieron que tu video institucional va a ser el próximo viral, levantate de la mesa y andate sin decirles nada. El riesgo de una industria con bajas barreras de entrada es que cualquiera puede declararse experto/gurú/evangelizador/sabelotodo. En un campo donde sobran las luminarias, buscá los profesionales comprometidos con el éxito mutuo y que te inspiren confianza.

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Share on Google+
Share on LinkedIn
+
No Comments

Post a Comment

catorce − Diez =